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jueves, 10 de mayo de 2012

21 Marzo: Taller de preguntas inteligentes

Mientras esperábamos a Paloma Abad para una sesión de preguntas inteligentes, María Jesús estuvo dándonos unas lecciones sobre cómo preguntar de manera acertada e inteligente.

- Es importante preguntar lo que queremos saber pero no lo que ya deberíamos saber y por supuesto tampoco preguntar lo que ya sabemos.
- Debemos ser precisos y claros al formular las preguntas.
- No realizar preguntas de relleno, sólo preguntas con contenido.
- En ocasiones es importante realizar preguntas que sirvan para despistar.
- Si la cuestión es complicada, es conveniente dividirla en las partes que necesites.
- No debes quedarte en la primera respuesta, es importante profundizar.
- Planificar varias preguntas para dirigir la conversación por un camino concreto.


Cuando llegó Paloma nos explicó la importancia de adaptar las preguntas al tipo de persona a la que vas a preguntar. Si atendemos a la capacidad de percepción, podemos establecer tres clases de personas: las visuales, las auditivas y las quineséticas (más emocionales).



CASO PRÁCTICO




Intentamos representar un caso de divorcio y para eso nos dividimos en tres grupos: uno (el mío) que representaba a la mujer, otro que representaba al hombre y un tercero que actuaba de observador. El caso es el siguiente:

- Una familia: padre, madre, hija e hijo. 
- Ambos progenitores quieren la casa familiar.
- La hija tiene 13 años y el hijo 15, es decir, tienen edad para poder decidir y quieren cosas distintas.
- La mujer es bipolar en grado 2, tiene horario de tarde (de 14:00 a 21:00) contrario al de los niños en el instituto.
- El hijo tiene problemas físicos con operaciones y está enfrentado con la madre.
- La hija prefiere a la madre porque la vigila menos.
- El padre tiene un horario normal en el trabajo.

Con estas premisas y con la advertencia de que, a pesar de las apariencias, la madre tenía las de ganar; comenzamos la ronda de preguntas. Fue verdaderamente divertido e interesante, yo creo que una de las mejores clases del año.

viernes, 27 de enero de 2012

Clase 18 de Enero: De la programación al examen

Durante la clase del 18 de enero reflexionamos sobre la programación, los niveles de concreción de la programación y la diferencia entre los exámenes y la calificación.

En educación, al plan que se establece para llevar un determinado conocimiento a un determinado contexto se le llama programación.
Existen tres niveles de concreción:
1.- El primer nivel de la educación formal lo marca el ministerio.
2.- El segundo nivel es el que marca la institución o la escuela, su ideología.
3.- El tercer nivel lo marca el profesor adaptándolo a la madurez y a la situación personal de sus alumnos.

El examen es una evaluación de los conocimientos, se puede hacer de entrada y de salida, dicha evaluación puede ser cualitativa o cuantitativa.
La calificación es juzgar y dar una nota (un baremo numérico generalmente) que muestre el nivel de los resultados del examen.

Después de todo esto intentamos crear preguntas sobre un supuesto examen, aunque quedó claro que nos falta práctica en el asunto...

viernes, 13 de enero de 2012

¿Quién dijo miedo?



¿A alguien le desalentó la clase de ayer? Para ser profesor universitario sólo tienes que licenciarte con buena nota, hacer un máster con acceso al doctorado o los cursos del DEA, encontrar un profesor competente que te dirija la tesis y dedicarte unos años en cuerpo y alma al doctorado, cuando ya estás "pa choped" puedes ser profesor ayudante doctor, luego contratado doctor, titular y catedrático. Puedes "ir por la vía rápida" y esperar a que la universidad te llame mientras eres un profesional de prestigio. Si llegas a vicerrector serás Excelentísimo y si eres rector pues ya Magnífico.
No sé si después de todo este periplo habrás demostrado ser buen profesor, quizás sí habrás demostrado ser buen investigador, pero sin lugar a duda habrás convencido al más incrédulo de que no te rindes fácilmente.